Altas dosis de medicamentos encontradas en aguas de desecho preocupa a los científicos

Hormonas y antibióticos son parte de los medicamentos habitualmente encontrados en alcantarillas y plantas de tratamiento.


Preocupante se ha tornado la cantidad de drogas de prescripción encontradas en cursos de agua y plantas de tratamiento a lo largo y ancho de Estados Unidos, científicos de todo el mundo advierten que los efectos para el medio ambiente y la sociedad son insopechados, ya que muy pocos países conducen este tipo de estudios sobre la materia.

Los medicamentos, habitualmente provenientes de remamanentes domiciliarios y la excreción humana, son transportados por los sistemas de alcantarillado, llegando a menudo a cursos fluviales naturales sin ningún tipo de tratamiento, en el mejor de los casos llegarán hasta plantas de tratamiento de aguas residuales, las cuales no se encuentran preparadas para lidiar con este tipo de compuestos químicos.

tratamiento-aguas
Planta de tratamiento de aguas residuales.

El problema se torna aún más complejo si pensamos que el ciclo natural del agua y de los cursos fluviales, llevará estos compuestos nuevamente hasta las plantas de tratamiento para consumo humano que abastecen a gran parte de la población, tome un vaso de agua del grifo, beba un sorbo y estará tomando una pequeña dosis de la pildora que su vecina tomo hace un par de dias atrás.

Si pensamos en la cantidad de drogas que se prescriben a diario dentro de una población de individuos, podemos suponer que, en cada sorbo de agua estamos consumiendo un coctel de pequeñas dosis de diferentes medicamentos, que van desde hormonas y antidepresivos hasta calmantes y antibióticos.

Simplemente no sabemos lo que puede provocar una ingesta prolongada en pequeñas concentraciones de estos medicamentos”

,dice Klaus Kümmerer de la Universidad de Lüneburg, Alemania

Menos aún, los efectos de consumirlos combinados, según señala Mae Wu del Natural Resources Defense Council.

Por si esto fuera poco, no es la única arista preocupante, ya que otros estudios indican una creciente aparición de bacterias resistentes en aguas de desecho.

Todos los dias en distintas partes, infecciones comunes, se estan volviendo resistentes a tratamientos y a las drogas que solian curarlas, enfermedades como la Clamidia o la Gonorrea, una vez curables con antibióticos, son ahora altamente resistentes. Muy pocos de los clásicos antibióticos son efectivos aún, poniendolo en simple, esto significa enfermedades más prolongadas y aumento de muertes.

Mientras la discusión sobre la resistencia a los antibióticos recien comienza, es claro que el riesgo para los humanos y la salud el ecosistema esta fuertemente ligado a la mala calidad de las aguas que desechamos.

La mecánica es simple y aterradora, después que tomamos un antibiótico para tratar infecciones bacterianas, aquellas bacterias que logran sobrevivir, son excretadas de nuestros cuerpos, llegando finalmente hasta una planta de tratamiento de aguas residuales.

El alcantarillado y plantas de tratamiento son los principales colectores de residuos domésticos y de hospital, donde las mezclas de diferentes tipos de bacterias en aguas inundadas de pequeñas dosis de antibióticos, crean las condiciones óptimas para la propagación de genes de resistencia.

Mientras que abogamos por la concientización sobre el tema y la generación de políticas y estándares globales, a nivel individual, también se pueden tomar medidas, utilizando medicamentos solo con prescripción médica, y cuando sea realmente necesario.

Escribe tus comentarios