Científicos descubren accidentalmente como transformar el CO2 en Etanol

El proceso es barato, eficiente y escalable, y podrá ser usado para remover grandes cantidades de CO2 de la atmósfera.


Científicos del Laboratorio Nacional de Oak Ridge en Tennessee han descubierto una reacción química que transforma al CO2 en etanol, creando potencialmente una nueva tecnología para combatir el cambio climático. El descubrimiento fue publicado esta semana en la revista especializada ChemistrySelect.

Los investigadores, mientras intentaban encontrar una serie de reacciones químicas que les permitieran transformar el CO2 en un combustible útil, notaron que el primer paso de sus procesos realmente lo hacia todo de una vez.

La tecnología involucra una nueva aleación de cobre y carbono, en un formato de nano puntas en una superficie de silicón. La nanotecnología permite que las reacciones químicas sean muy precisas, haciéndola altamente eficiente y produciendo muy pocos desechos.

El film de silicón nanotexturado contiene nano puntas de aproximadamente 50 a 80 nanómetros de largo, cada una de las cuales consiste de capas de carbono terminado en puntas de 2 nanómetros de espesor.

El dispositivo actúa como un catalizador compuesto por 2 electrodos a través de los cuales circula una corriente eléctrica que produce una reacción electroquímica que causa que una gran cantidad de los electrones de las partículas de CO2 sean dimerizados (una reacción química en la que dos moléculas de subunidades idénticas denominadas monómeros, forman una estructura química única) en etanol.

Usando materiales comunes, potenciados por el uso de nanotecnología, hemos podido limitar las reacciones químicas colaterales, quedándonos solo con la que queríamos” señalo Adam Rondinone, uno de los investigadores del equipo.

El proceso tiene múltiples ventajas en comparación con otros métodos para transformar el CO2 en combustible, la reacción usa materiales comunes y de bajo costo como el cobre y el carbono, y convierte al CO2 directamente en etanol, el cual ya es usado ampliamente como combustible en generadores, motores y vehículos.

Pero quizás lo más importante, es que trabaja a temperatura ambiente, lo que significa que puede ser iniciado y detenido con facilidad y sin necesidad de grandes cantidades de energía como otros métodos actuales.

Los investigadores creen que la técnica puede ser fácilmente escalable a niveles comerciales, incluso como alternativa de almacenaje energético donde los exceso de energía generada por plantas solares o de viento podrían ser transformadas en combustible liquido.

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